Amianto en obras de reforma: cómo actuar antes de demoler

Hay un momento en cualquier reforma de un edificio antiguo que concentra más riesgo del que parece: el primer día de obra. Cuando llegan los operarios con las herramientas, empiezan a picar paredes, arrancan el suelo viejo o desmontanel falso techo, pueden estar liberando fibras de amianto sin que nadie en la obra lo sepa. Sin protección, sin protocolo y sin ningún plan de contingencia.

No porque sean negligentes. Sino porque nadie hizo la pregunta correcta antes de empezar: ¿hay amianto en los materiales que vamos a tocar?

En inmuebles construidos o reformados antes de 2002, esa pregunta no es opcional. Es el punto de partida de cualquier obra responsable. Y en este artículo explicamos exactamente por qué, qué dice la normativa, cómo identificar los materiales de riesgo antes de demoler y qué pasos debes seguir para que tu reforma no se convierta en un problema de salud y legal de consecuencias muy largas.

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1. Por qué las obras de reforma son el momento de mayor riesgo con el amianto

El amianto no molesta hasta que alguien lo toca

El amianto en buen estado y sin manipular no representa un riesgo inmediato. Sus fibras permanecen encapsuladas en el material —sea fibrocemento, vinilo asfáltico o mortero aislante— y no se liberan al aire en condiciones normales de uso. El problema comienza exactamente cuando ese material se perfora, rompe, lija, corta o demuele.

Una obra de reforma es, por definición, el escenario donde eso ocurre. Picar una pared de un edificio de los años 70, arrancar el suelo vinílico de una oficina antigua, desmontar el falso techo de un local comercial de los 80 o retirar el revestimiento de una caldera para sustituirla: todas estas operaciones pueden liberar fibras de amianto si los materiales afectados lo contienen.

Y una vez liberadas, esas fibras pueden permanecer en suspensión en el aire durante horas, inhalarse sin que nadie lo perciba y acumularse en los pulmones de los trabajadores y ocupantes del espacio sin producir ningún síntoma inmediato. Las enfermedades que provoca el amianto —mesotelioma pleural, asbestosis, cáncer de pulmón— tienen períodos de latencia de entre 20 y 40 años.

Por qué los edificios anteriores a 2002 son los de mayor riesgo

La comercialización del amianto en España quedó prohibida el 14 de junio de 2002. Todo inmueble construido o reformado antes de esa fecha puede contener amianto en alguno de sus elementos constructivos. No es una posibilidad remota: es una probabilidad que debe evaluarse antes de cualquier intervención.

Y aquí hay un detalle importante que muchos pasan por alto: no basta con fijarse en el año de construcción original del edificio. Si entre 1990 y 2002 se realizó alguna reforma —una nueva cubierta, un cambio de tuberías, una ampliación— los materiales empleados en esa obra pudieron contener amianto, ya que su uso no estaba aún prohibido. Un edificio de los años 40 puede tener amianto instalado en una reforma de los 90.

2. Qué dice la normativa sobre amianto en obras de reforma

El Real Decreto 396/2006: la norma que regula cualquier trabajo con amianto

El Real Decreto 396/2006, disponible en el Boletín Oficial del Estado, establece las disposiciones mínimas de seguridad y salud aplicables a los trabajos con riesgo de exposición al amianto. Su aplicación no se limita a grandes demoliciones industriales: incluye cualquier obra de reforma, rehabilitación o mantenimiento que pueda implicar contacto con materiales que contengan amianto.

Los puntos clave que afectan directamente a las obras de reforma son:

  • Antes de iniciar cualquier obra en un edificio que pueda contener amianto, debe realizarse una evaluación de riesgos que identifique los materiales presentes y su estado de conservación.
  • Si se detectan materiales con amianto que vayan a ser afectados por la obra, su retirada debe realizarla exclusivamente una empresa inscrita en el RERA (Registro de Empresas con Riesgo de Amianto).
  • La empresa debe elaborar un plan de trabajo específico y presentarlo ante la autoridad laboral para su aprobación antes de comenzar la retirada.
  • Los residuos generados deben gestionarse como residuos peligrosos, con embolsado homologado y transporte a vertedero autorizado.

Para entender qué implica el RERA y por qué es imprescindible exigirlo antes de contratar cualquier empresa, puedes consultar nuestro artículo sobre qué es el RERA y por qué debes exigirlo.

La responsabilidad del promotor de la obra

Un aspecto que sorprende a muchos propietarios: la responsabilidad de verificar que no hay amianto antes de comenzar una obra no recae solo sobre la empresa constructora. El promotor —es decir, el propietario o la comunidad que encarga la reforma— tiene la obligación de asegurarse de que se han tomado las medidas necesarias antes de autorizar el inicio de los trabajos.

Ignorar que había amianto no es una eximente legal. Es una negligencia que puede derivar en sanciones de hasta 819.780 euros en los casos más graves según la Ley 31/1995 de Prevención de Riesgos Laborales, además de responsabilidades civiles si trabajadores o terceros resultan afectados.

3. Materiales con amianto más frecuentes en obras de reforma

Lo que puede aparecer cuando empiezas a demoler

Dependiendo del tipo de inmueble, su época de construcción y las reformas previas que haya tenido, los materiales con amianto pueden aparecer en zonas muy distintas. Estos son los más frecuentes en obras de reforma:

Zona del inmueble Material con posible amianto Período de uso habitual
Cubierta Placas onduladas de fibrocemento (uralita) 1950 – 2002
Fachada Placas planas de fibrocemento 1960 – 1995
Bajantes y saneamiento Tuberías de fibrocemento 1960 – 2000
Suelo Losetas de vinilo asfáltico y adhesivo 1950 – 1990
Falso techo Paneles de fibrocemento, amianto proyectado 1960 – 1985
Cuarto de calderas Revestimiento aislante, juntas de caldera 1950 – 1990
Tabiquería interior Placas de fibrocemento en particiones 1960 – 1990
Instalaciones de vapor Coquillas y mantas de aislamiento 1960 – 1995

Los materiales que más sorprenden en una reforma

Hay tres puntos que generan especial sorpresa durante una obra porque no son los que la mayoría anticipa:

El adhesivo del suelo. Cuando se levanta un pavimento antiguo, el amianto no siempre está en la loseta en sí: puede estar en el mastic bituminoso utilizado para pegarla. Arrancar las baldosas sin análisis previo expone a quien lo hace a ambas capas.

El amianto proyectado sobre estructuras metálicas. En naves industriales, aparcamientos y edificios de oficinas de los años 60-80, es frecuente encontrar amianto proyectado directamente sobre vigas y pilares metálicos como ignifugante. Es el tipo más peligroso porque las fibras están sueltas y se liberan con mínima perturbación.

Las particiones interiores de fibrocemento. Algunas tabiques divisorios instalados en reformas de los años 70 y 80 se fabricaron con placas de fibrocemento. Pueden parecer simples tabiques de escayola hasta que alguien los pica.

Para ampliar información sobre cómo identificar el amianto en tuberías, uno de los elementos más frecuentes en obras de reforma, puedes consultar nuestro artículo sobre cómo saber si una tubería tiene amianto.

Por qué las obras de reforma son el momento de mayor riesgo con el amianto

4. Cómo actuar antes de demoler: el protocolo correcto paso a paso

Paso 1: Determinar la fecha de construcción y de las reformas previas

El primer dato que necesitas antes de cualquier obra es saber cuándo fue construido el inmueble y si ha tenido reformas significativas. Puedes obtenerlo en el Catastro, en la escritura de propiedad o en el Registro de la Propiedad. Si el inmueble es anterior a 2002 en su construcción original o en alguna reforma posterior, el protocolo de revisión de amianto es obligatorio antes de empezar.

Paso 2: Encargar una inspección de materiales con amianto

Antes de que lleguen los operarios de la reforma, una empresa inscrita en el RERA debe realizar una inspección del inmueble para identificar qué materiales pueden contener amianto en las zonas que va a afectar la obra. Esta inspección incluye inspección visual y, cuando hay indicios, toma de muestras para análisis en laboratorio acreditado.

Esta inspección no es un gasto extra: es la garantía de que la reforma puede comenzar sin riesgos. Y en muchos casos, permite anticipar el coste real de la obra al identificar materiales que requieren retirada antes de que los operarios generales puedan empezar a trabajar.

Paso 3: Si hay amianto, retirarlo antes de que comience la obra general

Si la inspección confirma la presencia de amianto en materiales que vayan a ser afectados por la reforma, la retirada debe completarse antes de que comiencen los trabajos generales de demolición o reforma. No durante, no después: antes.

El orden correcto es siempre:

  1. Inspección y análisis de materiales
  2. Retirada de amianto por empresa inscrita en el RERA con plan de trabajo aprobado
  3. Certificado de desescombro que acredita la correcta gestión
  4. Inicio de la obra de reforma general

Invertir este orden —comenzar la reforma y retirar el amianto «cuando aparezca»— es la forma más frecuente de generar problemas legales, paralizar una obra y poner en riesgo a los trabajadores.

Paso 4: Conservar el certificado de desescombro

Una vez finalizada la retirada, la empresa emitirá el certificado de desescombro que acredita que los materiales con amianto han sido gestionados correctamente. Este documento debe conservarse de forma indefinida porque puede ser requerido por la Inspección de Trabajo, en la obtención de la licencia de obra, en la venta posterior del inmueble o en cualquier reclamación relacionada con los trabajos realizados.

Puedes ampliar la información sobre este documento en nuestro artículo sobre qué es y por qué necesitas el certificado de desescombro de amianto.

Paso 5: Coordinar la retirada de amianto con el calendario general de la obra

Uno de los errores más frecuentes en la gestión del amianto en obras de reforma es no integrarlo en el planning general desde el principio. La retirada de amianto tiene sus propios tiempos: elaboración del plan de trabajo, aprobación por la autoridad laboral, ejecución de los trabajos. Si no se planifica con antelación, puede retrasar el inicio de la obra general varias semanas.

La solución es sencilla: incluir la inspección de amianto como primera fase del proyecto de reforma, antes incluso de solicitar presupuestos a otras empresas. Así el calendario de la obra refleja la realidad desde el principio.

5. Los errores más frecuentes en obras de reforma con amianto

Conocerlos es la mejor forma de evitarlos:

Empezar la obra sin inspección previa. Es el error más frecuente y el de mayores consecuencias. Una vez que los operarios han comenzado a demoler materiales con amianto sin protección, el daño ya está hecho: el espacio puede estar contaminado y los trabajadores expuestos.

Confiar en que «el constructor ya sabe lo que hace». Una empresa de reforma general no está autorizada para retirar amianto ni está obligada a identificarlo antes de comenzar los trabajos. Esa responsabilidad es del promotor de la obra.

Pensar que solo hay riesgo en los tejados de uralita. Como hemos visto, el amianto puede estar en el suelo, en las paredes, en el techo, en las instalaciones y en los selladores. Una inspección completa revisa todas las zonas afectadas por la obra, no solo la cubierta.

Retirar materiales sospechosos «para ver cómo están». Tomar muestras sin protocolo o arrancar una loseta para «comprobar» si tiene amianto es exactamente el tipo de manipulación que puede liberar fibras. La toma de muestras debe hacerla siempre una empresa autorizada.

No conservar el certificado de desescombro. Es el documento que cierra el proceso de forma legal. Sin él, no hay forma de acreditar que la retirada se hizo correctamente, y esa ausencia puede generar problemas en una venta, en una inspección o en una reclamación futura.

Puedes ampliar esta información en nuestro artículo sobre los errores más comunes al retirar amianto sin profesionales.

Qué pasa si un particular retira las losetas por su cuenta

6. Preguntas frecuentes sobre amianto en obras de reforma

¿Es obligatorio inspeccionar si hay amianto antes de cualquier reforma?

Sí, si el inmueble es anterior a 2002 y la obra va a afectar a materiales que puedan contenerlo. El Real Decreto 396/2006 obliga a realizar una evaluación de riesgos antes de iniciar trabajos que puedan implicar exposición al amianto. No hacerlo es una infracción legal independientemente de que finalmente hubiera o no amianto en el inmueble.

¿Puede la empresa de reforma encargarse también de retirar el amianto?

Solo si está inscrita en el RERA. Una empresa de construcción general sin inscripción en el RERA no puede retirar materiales con amianto legalmente, aunque tenga experiencia en demoliciones y reformas. Son registros y capacitaciones distintas.

¿Qué pasa si durante la obra aparece amianto de forma inesperada?

Hay que paralizar los trabajos de inmediato en la zona afectada, ventilar el espacio si es posible y avisar a una empresa inscrita en el RERA. Continuar la obra sin gestionar el amianto detectado es ilegal y pone en riesgo a todos los trabajadores y futuros ocupantes del inmueble.

¿El amianto en buen estado puede dejarse en su sitio durante la reforma?

Depende. Si la reforma no afecta a los materiales con amianto y estos están en buen estado, pueden mantenerse en su lugar con un plan de gestión y seguimiento. Pero si la obra va a implicar su perforación, corte o demolición, deben retirarse antes. Esta decisión debe tomarla siempre un profesional tras la inspección.

¿Cuánto tiempo añade la gestión del amianto al calendario de una reforma?

Depende de la cantidad de material y de la complejidad de la retirada. En términos orientativos, la elaboración y aprobación del plan de trabajo puede llevar entre una y tres semanas, y la ejecución de la retirada puede durar desde un día hasta varias semanas según la superficie afectada. Por eso es fundamental incluirlo en el planning desde el principio.

¿La retirada de amianto tiene alguna ayuda o subvención en Madrid?

Existen líneas de ayuda para la rehabilitación de edificios que en algunos casos pueden incluir la retirada de amianto como parte del proyecto. Te recomendamos consultar las convocatorias vigentes en la Comunidad de Madrid y en el Ministerio de Vivienda y Agenda Urbana, ya que las condiciones y plazos cambian cada año.

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¿Tienes una reforma prevista en un inmueble anterior a 2002?

En Avecan realizamos inspecciones previas a obras, retiradas de amianto con todas las garantías legales y certificados de desescombro en toda la Comunidad de Madrid. Y si tras la retirada necesitas continuar con la reforma, también ofrecemos servicios de albañilería, fontanería, pintura, electricidad e impermeabilización.

Una reforma bien ejecutada en un inmueble antiguo empieza mucho antes de que lleguen los operarios. Empieza con la pregunta correcta: ¿hay amianto en los materiales que vamos a tocar? Responderla con una inspección profesional antes de demoler nada no retrasa la obra: la protege. Protege a los trabajadores, a los futuros ocupantes, al propietario y al promotor de responsabilidades legales que pueden ser mucho más costosas que haber hecho las cosas bien desde el principio.

El amianto en obras de reforma no es un problema del pasado. Es un riesgo presente en miles de inmuebles de toda España que solo se activa cuando alguien lo manipula sin saber lo que tiene delante. Saber antes de actuar es siempre la decisión más inteligente.

¿Tienes una reforma prevista y el inmueble es anterior a 2002?

No empieces sin saber lo que hay dentro. En Avecan realizamos la inspección previa, gestionamos la retirada con todas las garantías legales y te entregamos el certificado de desescombro antes de que comience tu obra. Y si necesitas continuar con la reforma, también lo hacemos nosotros.

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